Comprar un sofá es una decisión importante. Por eso, cuando vamos a la tienda, lo primero que hacemos es tocarlo y mirar los colores. Pero, ¿es eso suficiente?
El tapizado ideal no solo debe ser bonito, tiene que estar preparado para la vida real. Una buena elección de tela protege tu sofá del desgaste diario, los accidentes y el paso del tiempo. No compres solo estética; elige un tapizado de calidad que asegure que tu sofá aguante el ritmo de tu hogar durante muchos años.
Te presentamos los ciclos Martindale.

¿Qué son los ciclos Martindale?
Los ciclos Martindale, también conocidos como resistencia a la abrasión, es una prueba que superan todas las telas y que determina su resistencia al desgaste. Esta fricción simula el movimiento que hacemos cada vez que nos sentamos o nos levantamos del sofá.
¿Cómo se calculan? Se coloca una muestra de la tela en la máquina Martindale y unos rodillos van haciendo fricción sobre ella de forma continua. Cada pasada completa es un ciclo. Cuando la tela empieza a mostrar señales de deterioro, se detiene la prueba y se anota el número de ciclos que ha aguantado: ese es su índice Martindale.
Por ejemplo, si en las características de un sofá indica que la tela es de 40.000 ciclos, significa que el rodillo ha pasado 40.000 veces sobre la tela antes de dañarla. Cuanto mayor sea ese número, más resistente y duradera será la tela.
¿Cuántos ciclos necesito según mi caso?
No todos los sofás se usan igual, y elegir bien depende de tu día a día:
Menos de 15.000 ciclos — Son telas de uso muy ligero o decorativo. No son recomendables para sofás de uso cotidiano.
Entre 15.000 y 25.000 ciclos — Aptas para habitaciones de invitados o espacios donde el sofá se usa de forma puntual.
Entre 25.000 y 40.000 ciclos — La opción más habitual para hogares de adultos con un uso diario normal, sin niños ni mascotas.
Entre 40.000 y 60.000 ciclos — Recomendadas para familias con niños, personas mayores que pasan muchas horas en el sofá o convivencia con mascotas.
Más de 60.000 ciclos — Nivel contract, pensado para espacios de uso intensivo como hoteles, oficinas o locales. En el hogar, es la máxima garantía de durabilidad.
Una última cosa que debes saber
Los ciclos Martindale miden la resistencia al roce, pero no lo son todo. Este índice no dice nada sobre la resistencia a las manchas, al pilling (esas bolitas que aparecen con el tiempo), a los arañazos de mascotas, a la decoloración por el sol ni al agua. Por eso, a la hora de elegir la tela de tu sofá, es importante valorar el conjunto: los ciclos Martindale más el tipo de fibra, el acabado y el tratamiento de la tela.
En Unika Sofás te asesoramos para encontrar la combinación perfecta según tu forma de vivir. Porque un sofá que dura es un sofá bien elegido desde el principio.